En un valle verde y recogido entre Aracena y Alájar, Linares de la Sierra invita a recorrerla sin prisa. Los “llanos” de piedra decoran las entradas de las casas encaladas como pequeñas obras de arte popular, mientras las calles empedradas y empinadas descubren un conjunto histórico de gran armonía. Visita la iglesia de San Juan Bautista, del siglo XVIII, la fuente-lavadero y la plaza de toros; después, sigue los antiguos caminos entre dehesas y castañares. La ruta señalizada desde Aracena permite llegar a pie y combina arquitectura tradicional, tranquilidad y paisaje serrano.
Población: 278 (2025)
Tiempo de visita: 2–3 horas; medio día con un paseo
Ideal para: Empedrados decorativos, arquitectura popular, paseos